Cambio Climático: el Súper Niño

Ante la llegada del “Súper Niño”, Universidad CES llama a reforzar medidas frente al cambio climático

  • La alerta por el “Súper Niño” en Colombia genera grandes riesgos para para la salud integral, enfocados en el agua, la energía y el pulso productivo general (agrario, fabril y de servicios). Por esta razón, desde la Universidad CES se insiste en la necesidad de priorizar y fortalecer las acciones de sostenibilidad y de adaptación climática.

Medellín, mayo 21 de 2026.

La alerta emitida por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y organismos internacionales encendió las alarmas en Colombia tras elevarse al 82 % la probabilidad de consolidación del fenómeno de El Niño entre mayo, junio y julio de 2026. Frente a este panorama, expertos de la Universidad CES insistieron en la necesidad de adoptar medidas inmediatas desde los hogares, las empresas y las entidades gubernamentales para disminuir los impactos ambientales y sociales asociados a este evento climático.

Yerson Ospina Aguirre, biólogo y docente de los programas de Ecología y Biología de la Universidad CES, explicó que este fenómeno no debe entenderse como un hecho aislado, sino como una consecuencia agravada por el contexto actual de cambio climático.

“Los efectos del fenómeno de El Niño se ven potenciados porque estamos viviendo en un contexto de cambio climático de origen antropológico. Esto nos obliga a replantear urgentemente cómo habitamos el planeta y cómo nos relacionamos con los ecosistemas”, señaló el biólogo.

Ospina Aguirre indicó además, que uno de los principales retos será enfrentar el déficit hídrico provocado por la disminución de los vientos alisios, responsables de transportar humedad hacia el territorio colombiano. Esta situación podría generar olas de calor extremas, sequías prolongadas, reducción de embalses y afectaciones en la producción agropecuaria y toda aquella que dependa del agua, desde la producción farmacéutica hasta la biomédica.

Frente a este escenario, la Universidad CES recomendó implementar estrategias de adaptación y mitigación desde diferentes niveles. Entre las principales acciones propuestas se encuentran la renaturalización de espacios urbanos y domésticos mediante la siembra de plantas y microbosques, la recuperación de la permeabilidad y estructura de los suelos, el uso eficiente del agua y la energía, así como la promoción del consumo responsable y de productos con menor huella hídrica y ecológica.

“Pequeñas acciones cotidianas sí pueden generar impactos importantes. Desde reutilizar el agua en casa hasta sembrar plantas en balcones o revisar la huella hídrica de lo que consumimos y de las materias primas utilizadas en toda cadena productiva, son medidas inmediatas que ayudan a reducir los efectos de las altas temperaturas y del estrés hídrico”, agregó el experto.

La Universidad CES también hizo un llamado a las empresas y entidades gubernamentales para fortalecer estrategias de sostenibilidad, restauración ecológica y protección de ecosistemas estratégicos como páramos, humedales y bosques de niebla, fundamentales para la regulación hídrica del país.

Asimismo, destacó la importancia de impulsar políticas públicas articuladas con las acciones comunitarias, promoviendo incentivos para empresas sostenibles y fortaleciendo la propagación de especies nativas que permitan recuperar funciones ecosistémicas esenciales. “Las acciones individuales son importantes, pero si no están conectadas con decisiones institucionales y gubernamentales, el impacto será limitado. La adaptación al cambio climático requiere un trabajo articulado entre ciudadanía, empresas y Estado”, concluyó el docente de la Universidad CES.

Finalmente, la institución reiteró que el fenómeno de El Niño representa una oportunidad para reflexionar sobre los hábitos de consumo, la protección de los recursos naturales y la necesidad de construir territorios más resilientes frente a los desafíos climáticos del presente y el futuro.

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