
5 de mayo de 2023 / 6:49 a. m.
Este viernes 5 de mayo, el Papa Francisco recibió en audiencia en el Vaticano a los miembros de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, a quienes propuso 3 principios para abordar este “grave” problema en la Iglesia y tenerlos en cuenta como parte de una “espiritualidad de reparación”.
Al comienzo de su discurso, el Santo Padre destacó que “el abuso sexual de menores por parte del clero y su mala gestión por parte de los líderes eclesiásticos ha sido uno de los mayores desafíos para la Iglesia en nuestro tiempo”.
Señaló que muchos de los presentes, que participan en Roma en su Asamblea plenaria, “han comprometido sus vidas con esta causa”, e insistió en que “la crisis de los abusos sexuales es particularmente grave para la Iglesia, porque mina su capacidad de acoger y testimoniar plenamente la presencia liberadora de Dios”.
“La incapacidad de actuar adecuadamente para detener este mal y acudir en ayuda de sus víctimas ha desfigurado nuestro propio testimonio del amor de Dios”, afirmó el Pontífice.
Los pecados de omisión
Asimismo, puntualizó la importancia de pedir perdón “no sólo por el mal que hemos hecho, sino también por el bien que no hemos hecho”.
“Puede ser fácil olvidar los pecados de omisión, porque en cierto modo parecen menos reales; pero son muy reales y hacen tanto daño a la comunidad como los demás, si no más”, añadió.
Para el Papa Francisco, “el hecho de no haber hecho lo que debíamos, especialmente por parte de los dirigentes eclesiásticos, ha escandalizado a muchos, y en los últimos años la conciencia de este problema se ha extendido por toda la comunidad cristiana”.
Sin embargo, resaltó que “no hemos permanecido callados o inactivos” y recordó la reciente publicación del motu proprio Vos estis lux mundi, que ahora es una norma permanente.
A continuación, hizo notar que “nadie puede decir honestamente que no está afectado por la realidad de los abusos sexuales en la Iglesia” y, por ello, propuso a los presentes 3 principios para abordar este problema y tenerlos en cuenta como parte de una “espiritualidad de reparación”.
1. Esperanza a pesar de la desesperación
El Papa Francisco aseveró que “allí donde la vida ha sido herida, estamos llamados a recordar el poder creador de Dios para sacar esperanza de la desesperación y vida de la muerte”.