Un mes para impulsar la Misión Permanente
Este mes, será una buena oportunidad para revitalizar la vida
parroquial, su dinamismo misionero, su capacidad de acompañamiento pastoral. Las parroquias son realmente un tesoro
invaluable de nuestra Arquidiócesis, no podemos dejar que
vayan perdiendo su fuerza, ni su capacidad para construir la
experiencia cristiana de comunión, participación y misión.
Si bien el tiempo de pandemia y sus consecuencias nos han
afectado, no podemos caer en el letargo de los intimidados,
ni en el confort protector del encierro. Para este Mes Misionero, tengamos en cuenta los siguientes elementos:
• En el propósito de evangelizar, promover a los laicos y animar nuestras parroquias, es prioritario conformar y acompañar pequeñas comunidades y grupos apostólicos parroquiales. No se trata de una metodología pasajera, se trata aquí de
la manera propia de ser de la Iglesia de Cristo, quien llama
“discípulos” a quienes confía su propia misión. Así pues, el
mes misionero no lo podemos tomar como un evento del momento o una serie de fechas por cumplir, se trata ante todo
de “unirnos para vivir el impulso del Espíritu” en toda nuestra
Arquidiócesis, fortaleciendo esas realidades concretas que
constituyen los cimientos de toda la estructura pastoral.
• Haremos un énfasis en la dimensión social de la evangelización, por ello daremos una atención especial a nuestros
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grupos del área pastoral de Acción Caritativa: servidores de
los pobres, agentes de la pastoral de la salud, escuelas de
vida, artesanos de paz, colaboradores de la comunidad.
• En esta misma dimensión social de la evangelización, toman
una especial importancia las obras de misericordia (Mt 25,
31-46), las cuales realizan el misterio del amor de Cristo, poniendo un acento particular en la opción por los más débiles
y necesitados.
• El Mes Misionero será la oportunidad de mirar nuestra propia realidad con una lectura creyente de la misma, bajo el
método: ver, juzgar y actuar. “Ver” nuestra realidad e identificar algunos de nuestros desafíos pastorales actuales; “juzgar”,
es decir, leer esa realidad a la luz de la Palabra, con los criterios
y valores propios del Evangelio y “actuar”, proyectándonos a
través de obras concretas que se enruten a dar respuesta a
esos desafíos que se encuentran a nuestro alcance. Este ejercicio nos permitirá discernir con más propiedad los signos de
los tiempos y dimensionar la importancia de la pastoral social
en nuestras parroquias: ¡Es tiempo de unirnos en la caridad!
• Para la preparación de los momentos de catequesis, tanto
los dirigidos a coordinadores y misioneros, como los dirigidos a las asambleas, podremos seguir las orientaciones de
los subsidios del Mes Misionero. Adicionalmente, allí encontraremos indicaciones para las visitas domiciliarias y para la
preparación de los momentos celebrativos.
• Descubriremos principios y valores expuestos por la Doctrina Social de la Iglesia, los cuales podrán nutrir nuestra
experiencia de fe y motivarnos a ponerlos en práctica. Esos
principios constituyen los puntos de apoyo de la enseñanza
social católica, expresan la verdad íntegra sobre el ser huma-
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no; brotan del encuentro con el mensaje del Evangelio y sus
exigencias, comprometidas en la justicia y en el mandamiento
del amor a Dios y al prójimo.
• Los momentos celebrativos nos permitirán desarrollar la
espiritualidad misionera, la cual fortalecerá nuestro compromiso cristiano, capacitándonos para responder al envío que
nos hace el Señor a incidir de manera significativa en nuestra
sociedad.
• El Mes Misionero debe continuar fortaleciendo la comunión arquidiocesana, para que sea el fruto de un trabajo conjunto de todas sus instancias: Curia, Vicarías y Arciprestazgos,
Parroquias, Seminarios, Comunidades Religiosas, Instituciones Eclesiales, Instituciones Educativas y las demás obras
diocesanas.
• Finalmente, el Mes Misionero debe abrirnos al Espíritu
Santo quien nos conduce en una relación filial con Dios, nos
da testimonio de Jesús, crea comunidad y le da poder a toda
nuestra acción evangelizadora.
Una Iglesia en salida misionera, de puertas abiertas: «La alegría del Evangelio llena el corazón y la
vida entera de los que se encuentran con Jesús.
Quienes se dejan salvar por Él son liberados del
pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento». (EG 1)
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- Objetivo General:
Revitalizar la evangelización y la vida pastoral de toda la Arquidiócesis, particularmente de nuestras comunidades parroquiales, mediante un renovado impulso a la Misión Permanente. - Objetivos Específicos:
• Fortalecer la Pastoral Social de nuestras parroquias de
acuerdo con las necesidades y posibilidades que tengamos,
es decir: crear grupos apostólicos parroquiales que hagan
parte del área de Acción Caritativa o afianzar los que ya existen; así como animar nuestras obras sociales locales.
• Fomentar la formación social cristiana en la vida de los laicos, especialmente al interior de las familias de nuestras comunidades, a través de las visitas domiciliarias y de las asambleas.
• Sugerir respuestas concretas de proyección ante la situación
actual: la solidaridad como respuesta comunitaria, la defensa
de la vida y de los principios y valores de la Doctrina Social
de la Iglesia. En este punto, es importante dar a conocer las
principales obras sociales de la Arquidiócesis y unirnos en la
caridad para ofrecer una colaboración concreta a los “comedores sociales” que apoya la Pastoral Social arquidiocesana.
• Llegar al mayor número posible de “alejados”, en los diferentes ámbitos del entorno parroquial (o de las respectivas
instituciones arquidiocesanas), en la medida de lo posible privilegiando a los más vulnerables.
9 - Preparación del Mes Misionero
a. A partir del mes de agosto entraremos en un tiempo de
oración y motivación, con diversos encuentros, para presentar y promover el Mes Misionero. El tema para la reunión de
los Arciprestazgos será una preparación para el Mes Misionero en la Arquidiócesis.
b. Durante los meses de agosto y septiembre se realizará un
trabajo especial de animación y motivación en los grupos y las
pequeñas comunidades para seguir fortaleciendo los procesos pastorales y el compromiso apostólico.
c. Para el mes de septiembre se programará la formación de
los Coordinadores y Misioneros que los capacitará para realizar las diversas actividades del Mes Misionero, que cada parroquia implemente.
d. En el mes de septiembre se realizarán las Catequesis de
preparación del Mes Misionero para los miembros de pequeñas comunidades, de grupos apostólicos y de otras realidades
eclesiales.
e. En estas actividades de los meses de agosto y septiembre
se podrá incentivar la preparación del Mes Misionero:
Agosto 3 – 5: Formación del Clero
Agosto 6: Encuentro con los Institutos Seculares
Agosto 13: IV Simposio de evangelización y catequesis
Agosto 13 – 14: Campamento de Aspirantes al Semina-
rio Mayo
Agosto 20: Día clásico del Catequista
Ago. 28 – Sept. 3: Semana de la Salud Solicitud especial
de oración a los enfermos por el Mes Misionero.
Septiembre 4 – 11: Semana por la Paz
Septiembre 9: Día de los derechos humanos, día del
agente de Pastoral Social.
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Septiembre 10: Encuentro Arquidiocesano de los Con-
sejos Pastorales Parroquiales.
Septiembre 18: Día del Migrante
Sept. 19 – 24: Semana de la Población Penitenciaria
Septiembre 24: Jornada Arquidiocesana de Proclama-
dores de la Palabra
Sept. 25 – Oct. 1: Semana de la Población Sorda
Octubre 1: Peregrinación Mariana
- Celebraciones y actividades en el Mes Misionero
Durante el mes de octubre tendremos las celebraciones especiales, las asambleas y las visitas domiciliarias:
a. Octubre 1: La Peregrinación Mariana será la oportunidad
para lanzar el Mes Misionero, reconociendo a la Virgen María,
como estrella de la evangelización.
b. Octubre 2: Eucaristía de Envío de los Misioneros en cada
parroquia.
c. Cada parroquia tendrá su programación para realizar las
asambleas familiares y las visitas a las casas.
d. Para la tercera semana se propone la realización de una
alianza con la Pastoral Juvenil, para llevar a la comunidad, las
jornadas de “reconciliación al parque” con actividades cultu-
«Hoy, en este «id» de Jesús, están presentes los
escenarios y los desafíos siempre nuevos de la
misión evangelizadora de la Iglesia, y todos somos llamados a esta nueva «salida» misionera».
(EG 20)
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rales y recreativas. Estos encuentros son llamados: “Los jóvenes en la Iglesia hacen posible la misericordia de Dios”.
e. Durante la cuarta semana, se anima a realizar encuentros
dirigidos a los niños y las niñas de la comunidad parroquial,
estos encuentros son llamados: “Los niños en la Iglesia hacen
posible la misericordia de Dios”.
f. En la semana de cierre se llevará a cabo el encuentro académico: “Lo social en la ciudad hace posible la misericordia de
Dios”. En esta actividad, trataremos sobre los retos pastorales
y sociales en el presente de nuestro país.
g. Octubre 21: En la memoria de Santa Laura Montoya, podremos reflexionar sobre su labor en pro de los más desfavorecidos.
h. Octubre 23: Domingo Universal de las Misiones. Se invitará a todos los agentes de pastoral de la Arquidiócesis a renovar su compromiso misionero y a recordar que estamos en
Misión Permanente. Será también la ocasión para orar por los
sacerdotes de la Arquidiócesis que prestan un servicio misionero en otras diócesis del país o del mundo.
i. Octubre 25: Eucaristía con los Bachilleres de los Colegios
Arquidiocesanos.
j. Octubre 30: Se realizará la clausura del Mes Misionero, será
una acción de gracias especial en la Catedral Metropolitana
por todos los agentes de pastoral que han asumido su tarea
como discípulos misioneros en la Arquidiócesis.
k. Noviembre 1: En la Solemnidad de Todos los Santos, se celebrará la Eucaristía en todas las parroquias por el Mes Misionero, dando gracias por la semilla del Evangelio esparcida en
las diferentes comunidades, acogiendo la vocación a la santidad y encomendando, a la intercesión de todos los Santos, el
camino pastoral de la Arquidiócesis.
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Durante el Mes Misionero la Delegación de Comunicaciones
realizará un seguimiento de las actividades que se realicen
en las parroquias, testimonios y experiencias significativas a
través de las redes sociales arquidiocesanas, que permitan
comunicar cómo el Mes Misionero revitaliza nuestra acción
pastoral a partir del anuncio del Evangelio en diferentes rincones de nuestra Iglesia particular.
En el mes de noviembre se podrá realizar el discernimiento
sobre los frutos y las gracias del Mes Misionero por parte del
equipo animador de la misión: el Párroco, el Consejo Pastoral,
los Coordinadores y los Misioneros. Igualmente importante,
será el seguimiento a las personas contactadas por los misioneros y a las que se acercaron a la parroquia, propiciando
encuentros para motivarlas e invitarlas a vivir los procesos de
evangelización y las actividades pastorales que ofrece cada
parroquia. - Los Coordinadores y los Misioneros
Unos de los aspectos más importantes del Mes Misionero es
la disposición y motivación de toda la comunidad parroquial,
la cual depende directamente de los encargados de la preparación: el Párroco, el Consejo Pastoral Parroquial, los Coordinadores y los Misioneros, por lo cual es importante recalcar
de manera general los siguientes aspectos:
a. El Párroco con su Consejo Pastoral hará la selección de los
Coordinadores y Misioneros. Los laicos que se seleccionen
Una Iglesia que se proyecta: “Salgamos a ofrecer
a todos la vida de Jesucristo… No quiero una
Iglesia preocupada por ser el centro y que termine clausurada en una maraña de obsesiones y
procedimientos”. (EG 49)
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como Coordinadores y Misioneros deben ser personas que
estén siguiendo a Cristo, que tengan formación e interés por
la evangelización y por la dimensión social de la fe.
b. Es necesario convenir con los Coordinadores y Misioneros aquellos procesos y actividades en los que intervendrán,
motivándolos para que se preparen adecuadamente y se
comprometan con todo el proyecto de evangelización que
se realiza en la parroquia, con el énfasis social que le damos
este año.
c. Se motivará a todos los integrantes de las pequeñas comunidades y de los grupos apostólicos, como en años pasados,
así como a los laicos que se han venido comprometiendo con
la vida pastoral de la parroquia, a hacer parte de este nuevo
impulso misionero parroquial.
d. Será importante hacer una lectura de los informes de las
misiones de los años anteriores para realizar un análisis de los
logros y dificultades, permitiendo así una planeación mucho
más objetiva del Mes Misionero en cada parroquia.
e. La delegación de Pastoral Social debe ofrecer los subsidios
que contengan elementos espirituales, doctrinales y pastorales que les permitan a los Coordinadores y Misioneros preparar, entre agosto y septiembre, encuentros de oración y de
formación que necesitan para realizar la misión. Algunos de
estos encuentros pueden propiciarse a nivel de vicarías o arciprestazgos, pero sin perder espacios a nivel parroquial que
se requieren para la organización específica de la misión.
f. Los «encargados» de cada parroquia velarán por la planeación, animación y ejecución del Mes Misionero, las celebraciones, las visitas y los encuentros comunitarios programados, cuidando su buen cumplimiento y que la misión en cada
parroquia tenga continuidad.
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g. Es importante realizar visitas domiciliarias en los diferentes
sectores de la parroquia, con el fin de llevar el mensaje del
Evangelio a las familias que habitan en el territorio parroquial.
h. Los encuentros comunitarios son de gran importancia durante el Mes Misionero, pues nos permiten crear espacios de
evangelización en lugares como instituciones educativas, lugares comerciales, salones sociales de unidades residenciales,
entre otros. Estos lugares posibilitan la llegada de personas
que no están vinculadas a la vida parroquial.
i. Los Coordinadores y Misioneros deben elaborar un breve
informe de cada actividad realizada, que permita hacer un seguimiento objetivo de aciertos y desaciertos de la misión, con
el fin de ir avanzando en la elaboración del informe parroquial
del Mes Misionero. Éste servirá de insumo para proyectar la
planeación pastoral de la parroquia de una manera más efectiva.
Sabemos, además, que hoy muchas parroquias cuentan con
redes sociales que podrán ser de gran utilidad para promover
el Mes Misionero en las parroquias.
Una Iglesia misericordiosa: “La Iglesia tiene
que ser el lugar de la misericordia gratuita,
donde todo el mundo pueda sentirse acogido,
amado, perdonado y alentado a vivir según la
vida buena del Evangelio”. (EG 114)
15 - Visitas y Asambleas
a. En las visitas a las casas se siente la presencia viva del Señor y de la Iglesia en los hogares. Es la acción pastoral más
decisiva del Mes Misionero que impacta los sectores de cada
parroquia, por lo cual es muy importante tener en cuenta:
• Realizar una programación ordenada y estratégica, con una
distribución adecuada de los misioneros para lograr el mayor
cubrimiento posible del sector parroquial.
• Preparar muy bien el anuncio kerigmático por parte de los
misioneros, ya que es el momento central de la visita. Recordemos que debe ser una invitación a la vida en Cristo.
• Se pueden valer del plegable, el cual puede ser adaptado
por cada parroquia con el contenido de sus propuestas de
grupos, pequeñas comunidades, celebraciones y demás informaciones relevantes.
• También es importante realizar los informes, de una manera
sencilla, de las visitas realizadas.
b. Las Asambleas son los encuentros que se organizarán durante el Mes Misionero para la evangelización de las personas
en los sectores, a los que se invitan de manera especial a los
menos practicantes, a quienes se han alejado de la Iglesia o
a aquéllos que aceptan la invitación hecha durante las visitas
domiciliarias.
• Recordemos que se pueden realizar en las casas o instituciones de los diferentes sectores parroquiales, como instituciones educativas, culturales, sociales, o en aquellos espacios
donde la parroquia aún no ha logrado evangelizar.
• Los misioneros deben preparar muy bien estos encuentros,
con oración y discernimiento del mensaje que llevarán para
lograr una respuesta positiva por parte de la asamblea.
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La Evangelización obedece al mandato misionero de Jesús: «Id y haced que todos los
pueblos sean mis discípulos…» (EG 19)
•Al igual que con las visitas es importante realizar un informe
sencillo sobre las asambleas realizadas en las parroquias. - Seguimiento al Mes Misionero
Aspiramos a que el Mes Misionero nos deje una revitalización
de la pastoral arquidiocesana y parroquial, especialmente de
los grupos apostólicos y de las pequeñas comunidades. Esta
pretensión pastoral nos debería llevar a acoger un grupo de
personas “nuevas”, que el Señor nos enviará para integrarlas
a la vida parroquial.
El Mes Misionero tiene por objetivo permitir una proyección
de nuestra labor pastoral parroquial mucho más centrada en
las verdaderas y actuales necesidades de nuestras parroquias.
Es importante no dejar pasar la oportunidad de agradecer al
Señor, en el mes de noviembre, por todos los frutos y las
bendiciones recibidas por esta gran labor, realizando un encuentro con todas las personas que han trabajado durante el
Mes Misionero.
17 - Subsidios del Mes Misionero
Como todos los años se entregarán para la realización del
Mes Misionero los siguientes subsidios:
a. Indicaciones generales para Coordinadores y Misioneros.
b. Catequesis de preparación para el Mes Misionero, dirigidas
a Coordinadores, Misioneros, grupos apostólicos y pequeñas
comunidades.
c. Catequesis para las Asambleas.
d. Ayudas litúrgicas: Celebración de Apertura del Mes Misionero, celebración de Clausura y Horas Santas.
e. Plegable para las visitas domiciliarias, el cual contiene: el
texto bíblico de “las obras de la misericordia” de san Mateo
(25, 31-46) y la información propia de cada parroquia.
