Medellín, sábado 17 de septiembre de 2022
Por, Manuel Giraldo Barrera
Lucas 8, 4-15: «De las semillas sembradas unas dieron fruto abundante».
Amadas hermanas y hermanos: La parábola del Sembrador fortalece la esperanza de quienes perseveramos en la escucha de la Palabra. El Reino anunciado y realizado en Jesús tiene una fuerza irresistible de crecimiento. ¿Por qué entonces no se notan esos resultados en tantos creyentes que escuchan, pero luego abandonan la propuesta? Primero, porque esta propuesta necesita corazones dispuestos a vivir de manera nueva; segundo, porque es aparentemente imperceptible y se va gestando en lo pequeño. A pesar de su poca notoriedad o de las dificultades que encuentra para su realización, su fruto es generador de vida. ¡No nos desanimemos! El mismo relato evangélico ofrece una explicación ya no de la siembra sino de las diferentes recepciones de la semilla, refiriéndose a la actitud que cada persona adopta ante el mensaje de Jesús. Necesitamos personas que colaboremos
en la extensión del Reino de vida, generando esperanza en tantas personas que a su alrededor sólo ven egoísmo e indiferencia. ¿Notamos que el reino de Dios da fruto en nuestra vida? ¡Tenemos que ser tierra fértil!
Un feliz sábado en nuestro amado Maestro Jesucristo.