Columnista, Sr. Manuel Giraldo Barrera
Medellín, Julio, sábado 11 de 2022
Mateo 10, 24-33: “En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: «Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo”.
Queridas hermanas y hermanos: Continúa el discurso de Jesús con diversas instrucciones y palabras motivadoras para abrazar con espíritu discipular las consecuencias de anunciar el Evangelio. La misión no es solo sinónimo de gloria, éxito o momentos satisfactorios; la persecución y el sufrimiento también son parte de ella. ¡La cruz siempre será camino obligado para resucitar! Veamos como Jesús asumió las cruces de su vida en las tensiones, angustias y miedos; pero también desde la fe, el consuelo, la esperanza y la fuerza del Padre que lo sostuvo en los momentos de prueba. En tres ocasiones exhorta a la comunidad a no tener miedo. Porque el miedo es sinónimo de timidez, cobardía y mediocridad. Por tanto, el miedo no puede ser un obstáculo ni una excusa para dejar de anunciar el Evangelio ni para reconocer a Jesús vivo y presente en nuestra historia. Dar testimonio de Jesús es sentirnos parte de su vida, causa y sacrificios. ¡Que su Palabra nunca nos deje cómodos ni indiferentes porque puede ser signo de que no la escuchamos!
Preguntémonos hoy: ¿Seguimos nosotros las orientaciones y recomendaciones de Jesús?
Un feliz sábado en nuestro amado Maestro Jesucristo.
