Martes 14 de junio de 2022.
Por, Manuel Giraldo Barrera
1 Reyes 21, 17-29: “ «Así dice el Señor: ‘¿Has asesinado, y encima robas?, Por eso, así dice el Señor: ‘En el mismo sitio donde los perros han lamido la sangre de Nabot, a ti también los perros te lamerán la sangre.»
Queridas hermanas y hermanos: Ayer reflexionamos sobre la injusticia de Ajab y Jezabel contra el campesino Nabot. Hoy, el profeta Elías reprocha al rey Ajab el homicidio cometido: «Así dice el Señor: ¿Has asesinado, y encima robas?». Cuánto necesitamos hoy de voces proféticas como la de Elías, Óscar Romero, Pedro Casaldáliga, dispuestos a desenmascarar «lo que el Señor reprueba». Con una fuerte experiencia de Dios, amor al pueblo pobre y un corazón lleno de amor no es posible callar las injusticias que se continúan cometiendo a diario en nuestra sociedad. Como cristianos, no podemos acostumbrarnos a la lógica de los sistemas que aplauden los fraudes, condenan y asesinan a defensores y defensoras de causas justas. En el evangelio, Jesús hace un llamado a ir más allá, amando a nuestros enemigos. Comprendemos que amarlos no significa aprobar o justificar sus actos. Se trata de no devolver mal con mal, buscando caminos de justicia y transformación. A esto nos alienta la perfección en Dios: a no cansarnos de hacer el bien y hacerlo con convicción.
Preguntémonos: ¿Estamos dispuestos a seguir luchando por una mayor justicia y equidad a pesar de los peligros que esa actitud entraña?
Un feliz martes en nuestro amado Maestro Jesucristo.