Por Manuel Giraldo Barrera.
Juan 14, 21-26: “Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él”.
Queridas hermanas y hermanos: La capacidad de amar a las personas brota de quien se siente amado por Jesús. Es a través del amor como se puede cumplir la palabra de Jesús, una palabra que es acción, porque el amor nos hace salir del egoísmo y nos hace comunidad. Para Juan el amor define nuestra identidad de hijos e hijas de Dios. Es común escuchar con atención a personas que admiramos y de quienes somos seguidoras. Sin embargo, la prueba mayor no está en escuchar y admirar sino en poner en práctica lo aprendido. Quien dice que ama ha de demostrarlo entregando su vida. Por eso, se debe prestar atención a esa fuerza divina que es el Espíritu Santo, que nos impulsará a hacer al bien, como lo hizo Pablo con el paralítico en Listra. No se hace el bien buscando recompensa o reconocimiento, sino que haciéndolo nos descubrimos capacitados para el amor que transforma.
Preguntémonos hoy: ¿Mis gestos de amor nacen de la fe en Dios o son por interés? ¡Aprovechemos para que oremos por quienes no saben amar!
Un feliz lunes en nuestro amado Maestro Jesucristo