Por, Manuel Giraldo Barrera
Juan 13, 21-33: “En aquel tiempo, Jesús, profundamente conmovido, dijo: Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar”.
Queridas hermanas y hermanos: Mientras Dios se manifiesta con justicia y misericordia, nosotros correspondemos con traición y desconfianza. ¡Nos cuesta mucho creer en su proyecto liberador y transformador! Nuestra lógica y pensamientos funcionan de modo muy diferente a los de Jesús; mientras la propuesta del Evangelio es que toda persona tenga vida plena, el mundo se preocupa por el éxito y la riqueza de una minoría, aunque eso signifique quitar del camino a quien estorbe. Judas y Pedro, también nosotros, muchas veces nos incapacitamos para la fidelidad y la correspondencia a tanto amor. Permanecer en la causa de Jesús hoy se traduce en devolver la esperanza a tantas personas abandonadas a su suerte, que no tienen quien “proteja sus derechos” y luche porque haya más justicia y equidad . Fidelidad al Reino de Dios y su Palabra es aportar lo mejor de nosotros para que su salvación llegue sin condiciones a sus verdaderos herederos. ¡Atención!, caigamos en cuenta que traicionando la causa de Jesús, traicionamos nuestra propia humanidad. Oremos por todas aquellas personas que hacen el bien a y en este mundo y de hecho seamos una de ellas.
Un feliz martes santo en nuestro amado Maestro Jesucristo.