Marzo 8 día de la mujer: Sala Cultura Banco República Medellín

Nos unimos a la celebración del Día Internacional de la Mujer resaltando el aporte que las mujeres han hecho a la sociedad desde distintos campos del conocimiento, así como su liderazgo en procesos colectivos de diálogo, enseñanza y construcción de culturas de paz en comunidades rurales y urbanas, teniendo incidencia en entornos educativos, proyectos a favor de la naturaleza, o procesos que dan voz a otras mujeres.

Te invitamos a participar de nuestra programación especial en marzo y a conocer algunos proyectos de nuestra red cultural que hacen parte de las apuestas del Banco de la República por visibilizar el papel de la mujer y su aporte al desarrollo social, cultural y político.

LIBRO

El camino hacia la igualdad de género en Colombia: todavía hay mucho por hacer

Resumen

Este libro analiza la transformación a largo plazo del papel de la mujer en el empleo, la educación, la fecundidad, la reivindicación de sus derechos y su participación política en Colombia desde principios del siglo XX hasta la actualidad. Este estudio se inspiró en el trabajo de Claudia Goldin (2006), quien evalúa la participación de la mujer en la economía de los Estados Unidos durante el siglo XX. Su análisis considera cuatro etapas. Las tres primeras muestran los cambios en la participación de las mujeres en el mercado laboral, que ella denota como fases evolutivas, y la cuarta como la etapa revolucionaria. La primera etapa, sucedió de 1900 a 1920, y estuvo caracterizada por la participación en el mercado laboral de mujeres jóvenes y solteras. La segunda etapa ocurrió entre 1930 y 1950, cuando las mujeres casadas aumentaron su participación. La tercera etapa va desde la década de 1950 hasta mediados y finales de los setenta, cuando las mujeres continuaron aumentando su participación laboral gracias a la mayor demanda. La cuarta etapa, a partir de finales de los setenta, es aquella en la que la participación de la mujer se define por su propia identidad, sus decisiones y sus perspectivas de futuro. Para el caso de Colombia hemos identificado cuatro etapas en la transformación de la mujer durante el siglo XX y comienzos del siglo XXI. El Gráfico 1 resume las tendencias a largo plazo y las interacciones entre algunos indicadores sociodemográficos empleadas para identificar las diferentes etapas de transformación femenina durante el período en consideración. Con este análisis observamos un punto de quiebre a mediados de los años 60s, que coincide con la introducción de métodos anticonceptivos. Esto ayudó a un marcado descenso de la fecundidad durante las siguientes dos décadas, acompañado por un aumento sin precedentes de las tasas de acceso a la educación por parte de las mujeres. Estos cambios condujeron a un incremento de la participación laboral femenina. El primer período, de 1905 a 1935, que hemos denominado el rezago de la mujer, se caracteriza por altas tasas de fecundidad y de mortalidad infantil y materna, bajas tasas de educación primaria y secundaria, y nulo acceso a la educación superior, muy baja participación laboral y una considerable discriminación contra las mujeres casadas en el mercado laboral, junto con una nula participación política, lo cual significa que las mujeres no tenían derecho al voto ni a participar para un cargo de elección pública. El segundo período, llamado los cimientos para el empoderamiento de la mujer, tuvo lugar entre 1936 y 1965. Durante estos años las mujeres comenzaron a matricularse en las universidades, pero con tasas bajas; las altas tasas de fecundidad y de matrimonios a temprana edad se mantuvieron. Aún más, la participación laboral femenina seguía siendo limitada y la mayoría de las trabajadoras eran las más jóvenes y solteras, debido a limitaciones formales e informales impuestas a la contratación de mujeres casadas. También debe mencionarse que transcurrida buena parte de esta etapa las mujeres obtuvieron el derecho al voto y a ser elegidas.

mujeres compositoras

En 1992 la pianista colombiana Ángela Rodríguez actuó en Bogotá, en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República. Ofreció un programa dedicado en su totalidad a mujeres compositoras, el cual incluyó seis obras, tres de colombianas y tres de otros países de Latinoamérica, a saber: Invención,de Aura Moncada; Transiciones No. 2 y No. 4,de Jacqueline Nova; Seis variaciones sobre un tema del Microcosmos de Béla Bartók,de Claudia Calderón; Suite para piano, Op. 22,de Helza Cameu; Suite para piano,de Clara Zayas; y Plainte, Op. 17,de Teresa Carreño. Cuatro años después, Rodríguez repitió la experiencia junto a Martha Enna Rodríguez, quienes interpretaron cinco obras de las compositoras Silvia Suárez, Graciela Paraskevaídis, Claudia Calderón, Alba Lucía Potes y Catalina Peralta.

Estos dos conciertos fueron contemporáneos a la creación en Colombia de la Consejería Presidencial para la Juventud, la Mujer y la Familia, como también de la Dirección Nacional de Equidad para las Mujeres durante los gobiernos de César Gaviria (1990-1994) y Ernesto Samper (1994-1998), amén de la creación del Programa de estudios de Género, Mujer y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia en 1994. La creación de estas entidades tuvo como antecedente los Encuentros Feministas Latinoamericanos y del Caribe que se llevan a cabo desde 1981, como también diversos proyectos gubernamentales que se desarrollaron con cooperación internacional durante el Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer (1976-1985).

Sin embargo, en el ámbito de la música académica es difícil encontrar otro concierto anterior a 1992, con esas mismas características. Por lo tanto, resulta importante prestar atención al listado de compositoras que participaron en el Primer Concurso de Compositores de Música Colombiana de Colcultura en 1979. En la categoría ‘Música culta’ participaron: Josefina Gómez de Botero, Rocío Cárdenas Duque, Maruja Hinestrosa de Rosero, Enna Ruiz del Campo y Gloria Bermúdez, mientras que en la categoría ‘Música popular’ lo hicieron: Elvia Chadid de Ferris, Ruth Peñalosa de Ceballo, Cecilia Pinzón Urrea, María Ruth Rojas de Polanco, Ernestina Acevedo de Pinilla y Rita Fernández Padilla. En fuentes de años anteriores[1] se encuentra que Jacqueline Nova fue la compositora más relevante en el ámbito de la música académica colombiana, siendo ella la única compositora a quien la Orquesta Sinfónica de Colombia le hizo el estreno de sus obras AsimetríasMetamorfosisDoce móviles para orquesta Oposición-fusión,entre 1966 y 1969.

Jacqueline Nova fue, además, una de las cinco compositoras que estudió en el Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales – CLAEM, el cual dirigió Alberto Ginastera. La primera compositora en ingresar a este instituto fue la argentina Graciela Paraskevaídis en 1965; y dos años después ingresaron Marlene Migliari, Kilsa Setti, Iris Sangüesa y Jacqueline Nova, cuya promoción fue única en haber recibido tan alto número de mujeres. La recepción de compositoras como becarias del CLAEM no se repitió en bienios posteriores; sin embargo, en este instituto fue permanente la participación en el profesorado de las musicólogas Amalia Suárez Urtubey y Raquel Cassinelli de Arias.

Es claro que, tanto en Colombia como en otros países de Latinoamérica, el número de compositoras se reduce a medida que se retrocede en el tiempo. Un listado del Conservatorio Nacional de Colombia de 1959 revela que hubo solo cuatro estudiantes hombres, de igual forma, resalta la participación de la compositora y pianista Teresa Tanco Cordovez de Herrera en el Congreso Nacional de Música de 1936, al cual asistieron también Elvira Restrepo de Durana, Lucía Pérez, Josefina Acosta de Barón, Teresa Melo, Ana Villamizar, Sofia Villamizar y María Castello en calidad de docentes, directoras de coro o de escuelas departamentales de música.

Por el contrario, hay un aumento considerable de conciertos dedicados a compositoras de diferentes épocas y nacionalidades, principalmente de música de cámara en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango. Allí se han realizado cuatro conciertos retrospectivos dedicados a mujeres compositoras, entre ellas Jacqueline Nova (2000), Alba Fernanda Triana (2007), Gabriela Ortiz (2016) y Carolina Noguera Palau (2016). En este mismo recinto, Laury Gutiérrez ofreció en 2008 un concierto dedicado a compositoras francesas e italianas que vivieron durante los siglos XVII y XVIII; en 2013, el ensamble de música antigua Alla Francesa hizo lo mismo con repertorio de compositoras del siglo XI y XII; y, en 2015, la mezzosoprano Ximena Bernal interpretó repertorio vocal original de compositoras de Europa y Norteamérica del siglo XIX. Del mismo modo, el Banco de la República encargó en 2001 una obra a Alba Lucía Potes titulada Entre arrullos y madrigales, la cual fue estrenada al año siguiente por la soprano Susan Narukci junto con el ensamble norteamericano New York New Music Ensamble. En 2009, el Trío, Op. 32 —resultado también de un encargo del Banco a la compositora Amparo Ángel dos años antes, fue estrenado por el Swiss Piano Trio, en esta ocasión en el Teatro Municipal Guillermo Valencia de Popayán.

En la próxima entrega se abordarán las causas que explican este fenómeno de aumento en número y mayor visibilidad de la mujer en la composición hacia finales del siglo XX, incluyendo además los trabajos que se han desarrollado desde la composición y la musicología en las dos primeras décadas del presente siglo.

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