Por, Manuel Giraldo Barrera: (Columnista Carfoz-Colombia)
Marcos 10, 17-27: “Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dales el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, luego sígueme.» A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico”.
Queridas hermanas y hermanos: Muchas veces nos inquietamos y nos preguntamos: ¿Cómo salvarnos y no ir al infierno? Y seguramente nos lo preguntamos, confiando en la misericordia del Dios de Jesús. Sin embargo, como el joven rico, tenemos apegos que nos impiden seguir este camino. Pero igual que al personaje de este pasaje, Jesús nos mira con ternura. Jesús nos invita a despojarnos de aquello que no es útil, que nos impide seguirlo y no nos hace libres para ofrecernos generosamente. Liberarnos implica no apegarnos a ningún tipo de bien material, intelectual, afectivo; no podemos estar inmersos en un mundo consumista que todo lo mercantiliza, haciéndonos supuestamente la vida más fácil y feliz, pretendiendo que le empeñemos lo más valioso que tenemos: “la vida”. Hasta nuestro modo de alimentarnos es inseguro, y nos han hecho depender de comida chatarra que nos duele dejar. Lo que tenemos que descubrir son las consecuencias de no alimentarnos de manera saludable.
Preguntémonos hoy: ¿Cuál es nuestro compromiso con Jesús? ¿Somos capaces de “vender” todo, entregarlo a los pobres y seguirlo?
Oremos intensamente por la Paz mundial y por tantas situaciones difíciles que afectan a nuestro país.
Un feliz lunes en nuestro amado Maestro Jesucristo.