| Diciembre 10 Día de los Derechos Humanos, por eso te invitamos a que mientras lees este newsletter, escuches esta lista de reproducción que creamos pensando en la labor de los y las defensoras en el país. |
| Congresistas olvidan que vivimos en una democraciaPor: FLIP. La semana pasada nos encontramos con una sorpresa: el proyecto de ley llamado a combatir la corrupción incluía un artículo que daba vía libre a la penalización de opiniones e información relacionada con la veeduría a funcionarios públicos. A pesar de las advertencias y alertas de varias organizaciones, hubo congresistas que decidieron seguir adelante con la incorporación del artículo que impone un fuero especial para funcionarios y exfuncionarios públicos, sólo por el hecho de serlo. En el debate del proyecto de ley y de este artículo en la Cámara de Representantes, los y las congresistas convirtieron la sesión en una queja del periodismo que les resulta incómodo y justificaron estrategias de censura. Algunos representantes llegaron a decir que “hay que ponerles un tatequieto porque esto afecta también a nuestras familias”. Ponerle un tatequieto a periodistas y reporteros —muchos de ellos en regiones y zonas apartadas de las capitales— que hacen investigación sobre quienes están llamados a tener una mayor tolerancia a la crítica: las y los funcionarios. A pesar de las alertas, hubo 73 votos a favor de su inclusión en el proyecto de ley. 73 representantes no escucharon las voces que manifestaron que esta propuesta es claramente un retroceso en libertad de expresión, una amenaza para las investigaciones periodísticas y que plantea sanciones desproporcionadas. El avance de este regresivo proyecto contrasta con la quietud del proyecto ley para combatir el acoso judicial, que busca darle herramientas de defensa a las y los periodistas ante este fenómeno. De nuevo, las discusiones dentro del Congreso sobre libertad de prensa parecen ser más un juicio a los medios y un ajuste de cuentas a los y las periodistas, y menos un escenario de debate sobre democracia y garantías a la libertad de prensa. Para la aprobación del proyecto sobre acoso judicial ha habido falta de quórum para la votación y varios congresistas han argumentado que deberían existir más mecanismos de judicialización de la prensa. El trámite de estos dos proyectos de ley y sus discusiones en el Congreso deja una gran conclusión: a los y las congresistas se les olvida que su trabajo es mantener la democracia y que sobre ellos y ellas debería existir una mayor veeduría porque, tanto la ciudadanía que los eligió —como a toda la que dicen representar— merece información sobre su gestión. Un fuero especial para funcionarios es una decisión regresiva, que invita al silencio, desincentiva el debate público, nos aleja de la democracia y nos aproxima al autoritarismo._______________________________________ EN POCAS PALABRAS _____________________________________________________________________________________________ ABRIMOS LA CONVERSACIÓN _______________________________________________________Doble riesgo Por: María Paula Martínez, asesora de dirección FLIP. El 25 de noviembre de este 2021 marca una diferencia en Colombia. Este año se dio la sentencia contra el Estado colombiano en el caso de Jineth Bedoya Lima y el fallo a favor de la periodista Vanesa Restrepo contra el periódico El Colombiano. Su lucha, es ganancia para todas las mujeres periodistas en el país y es un precedente con el que se empiezan a reconfigurar escenarios dentro y fuera de las redacciones. El próximo año, en pleno escenario electoral, no será fácil revisar los saldos de las violencias que habrán pasado por las calles y por las redes. Hoy cuando la comunicación política se hace a través de distintas pantallas, aplicaciones y plataformas; mezclando el tradicional discurso político con las narrativas digitales y del entretenimiento; son más variadas las formas de estas violencias. En las plataformas Facebook, Twitter o Youtube, los mecanismos existentes han demostrado ser insuficientes para hacer frente a estas violencias y, como sucede en el mundo offline, esto impacta de manera desigual a hombres y mujeres: siendo, las mujeres, las más afectadas y entre ellas, las políticas y las periodistas. Un estudio de Amnistía Internacional (2019) reveló que es más probable que se acose y maltrate a las mujeres en Twitter con amenazas directas o indirectas de violencia física o sexual, abuso discriminatorio dirigido, hostigamiento selectivo y violaciones de la privacidad como compartir imágenes sexuales o íntimas sin su consentimiento. ¿Cómo entender mejor la sentencia T-140 de 2021 y lo que significa para medios y periodistas en Colombia? ⤵️ |