Medellín, 8 de julio de 2020
Plan de Inversión Social Adicional del proyecto hidroeléctrico Ituango entra en su etapa final
• Al terminar la ejecución de este Plan, el Proyecto habrá invertido USD100 millones en los municipios de Briceño, Ituango, San Andrés de Cuerquia, Toledo, Valdivia, Yarumal, Buriticá, Liborina, Olaya, Peque, Sabanalarga y Santa Fe de Antioquia
• El Plan de Inversión Social Adicional tiene como fin contribuir al desarrollo sostenible las comunidades cercanas al proyecto hidroeléctrico Ituango
• Conectividad, seguridad alimentaria, vivienda, educación, salud, servicios públicos, participación social y derechos humanos hacen parte de las líneas de trabajo
Con la entrega de 12 viviendas a familias vulnerables del municipio de Ituango, EPM superó el 95% de avance en el cumplimiento de las acciones contempladas dentro del Plan de Inversión Social Adicional del proyecto hidroeléctrico Ituango.
Las 12 familias beneficiadas, que fueron seleccionadas por la Alcaldía de Ituango, son dueñas hoy de viviendas que contribuyen a su bienestar, incluido el disfrute de zonas comunes como una placa polideportiva para su recreación y esparcimiento. Los terrenos fueron aportados por la localidad para este fin.
El Plan de Inversión Social Adicional cuenta con un presupuesto asignado de USD100 millones, que a su vez hace parte de los $1,2 billones que el Proyecto ha invertido a la fecha en su gestión social y ambiental, no solo en cumplimiento de las obligaciones legales que por norma le demandan las autoridades nacionales y locales, sino también como aporte, desde su responsabilidad social, al desarrollo sostenible de las comunidades cercanas a la obra: Briceño, Ituango, San Andrés de Cuerquia, Toledo, Valdivia, Yarumal, Buriticá, Liborina, Olaya, Peque, Sabanalarga y Santa Fe de Antioquia.
En los siete años de ejecución del Plan de Inversión Social Adicional se han realizado numerosas acciones para contribuir al mejoramiento de la conectividad, de la infraestructura en educación y vivienda, de las condiciones de salud y de la seguridad alimentaria de las comunidades; del fortalecimiento de la participación social en las decisiones y proyectos que se instalan en el territorio y del restablecimiento de derechos.
Las siguientes líneas de acción se priorizaron de acuerdo con la identificación de las principales carencias de cada localidad y con la participación de las comunidades y en coordinación con autoridades departamentales y locales, en su formulación y ejecución:
Conectividad: el progreso económico de las comunidades exige una infraestructura vial en buen estado para sacar sus productos a la venta en las cabeceras municipales. Para facilitar la conectividad de los habitantes de la región, el Proyecto Ituango ha contribuido a la recuperación de 1.218 kilómetros de vías secundarias, terciarias y caminos de herradura.
Seguridad alimentaria nutricional: conscientes de la precariedad nutricional y alimentaria que afrontan numerosas personas de esta región, con el apoyo de las autoridades locales se identificaron 3.785 familias, quienes participaron del mismo número de proyectos productivos. Las familias recibieron capacitación, asistencia técnica, herramientas, insumos y fertilizantes con el fin de crear y mantener sus propios cultivos. En total 3.065 hectáreas fueron intervenidas en 378 veredas para hacer realidad estos proyectos productivos.
Además, 2.300 familias fueron beneficiadas a través del Proyecto Maná, mediante la creación de huertas y el establecimiento de emprendimientos productivos, que les permiten hoy tener una mayor autonomía y capacidad de autogestión.
Vivienda: si bien la razón social de EPM no incluye la construcción de viviendas, el plan de inversión social adicional contempló esta línea de acción al considerar el acceso a la vivienda como un derecho humano y una condición necesaria para tener calidad de vida. Por esta razón, el Proyecto ha entregado a la fecha 52 unidades residenciales nuevas para el mismo número de familias y contribuyó con el mejoramiento de las condiciones de 659 viviendas.
Educación: para facilitar la disponibilidad y el acceso de niños y adolescentes a los servicios de educación y capacitación, se contribuyó al mejoramiento de 71 establecimientos educativos, que consistieron en la adecuación de aulas, bibliotecas, comedores, espacios recreativos, entre otros, y se construyeron 7 centros de formación nuevos.
Salud: la inequidad en el acceso a la salud ha venido lesionando históricamente el desarrollo humano y social de la región, por ello este plan invirtió recursos en facilitar el acceso a redes formales de atención en salud, con la realización de mejoramientos y entrega de equipos médicos a puesto de salud, incluidas dos ambulancias, y ofreció atención sanitaria a 12.463 personas. También se implementó el programa de escuelas saludables en 10 instituciones educativas.
Servicios públicos: en estos 7 años se conectaron a 5.489 familias a la prestación del servicio de gas domiciliario. Además, se adelantaron ocho planes maestros de acueducto y alcantarillado.
Participación social: con el propósito de fortalecer la capacidad de autogestión de las comunidades, el Plan priorizó 70 proyectos en los que se atendieron requerimientos de minorías y poblaciones vulnerables como el fortalecimiento de microempresas para personas con discapacidad, de organizaciones de la tercera edad y organizaciones sociales y comunales; formación de líderes y lideresas; programas de formación juvenil; actividades para la expresión cultural y artística de las comunidades, y apoyo a emisoras comunitarias, entre otras.
Fortalecimiento institucional, derechos humanos y entornos protectores: se priorizó el fortalecimiento de las capacidades institucionales, comunitarias, familiares e individuales que posibilitaran condiciones de seguridad y convivencia integral para 11.890 personas a través de la defensa y promoción de los derechos humanos, del acceso a la justicia y de la prevención de la violencia.
Entre los programas y actividades que se efectuaron, dependiendo de las condiciones específicas de cada municipio, se incluyó el proyecto de ruta Integral de familias víctimas del conflicto armado que aborda la búsqueda de ofertas de atención, el restablecimiento de derechos y el acompañamiento psicosocial a las víctimas.
Se conformaron grupos de memoria histórica y se dictaron talleres de educación en riesgo de minas y promoción de derechos humanos y convivencia. Los jóvenes tomaron parte del programa de Entornos Protectores, que comprende actividades para el fortalecimiento de su autoestima, comunicación asertiva, relaciones interpersonales, toma de decisiones, pensamiento crítico y creativo, y manejo de las emociones como estrategia para alejarlos de la ilegalidad. A su vez, mediante el proyecto “Construyendo Otras Filosofías de vida”, 900 estudiantes de los grados 8° y 9° recibieron formación para la prevención del consumo de sustancias psicoactivas y principios de convivencia.
Otro de los programas centrales fue el fortalecimiento de la capacidad de gestión de las Comisarías de Familia para la resolución de conflictos, la promoción y el restablecimiento de derechos humanos y el cumplimento de la Ley de Víctimas, entre otras acciones.
A la fecha, el Plan de Inversión Social Adicional del proyecto hidroeléctrico Ituango entra en fase de terminación. Las últimas líneas de acción que serán ejecutadas harán posible la entrega de 16 viviendas nuevas a familias del municipio de Peque, el plan maestro de acueducto y alcantarillado en Valdivia, el mejoramiento de la vía Tabacal-La Cordillera en Buriticá y la instalación de colectores de alcantarillado en Liborina y Olaya.
