Detener la deforestación, implementar un enfoque de desarrollo que priorice el capital natural, articular carteras y fortalecer la institucionalidad son algunos retos identificados por 15 expertos del sector ambiental que le contaron a Semana Sostenible cuáles deberían ser las prioridades del nuevo presidente de Colombia
Expertos en temas ambientales señalan los principales retos que tendrá el presidente Iván Duque y su ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Lozano, en este sector durante su mandato.
Lo primero es tratar de frenar la deforestación en áreas que son claves para la regulación climática del país como la Amazonía o en la Sierra Nevada de Santa Marta, es decir, en zonas indispensables para la regulación del agua.
Aunque el Gobierno pasado logró conocer en dónde se estaba deforestando, ahora necesitamos pasar del qué está sucediendo al cómo vamos a frenar esta tasa de destrucción.
Otro reto es hacer que la economía pueda seguir creciendo sin que esto implique un deterioro del capital natural.
Germán Andrade, profesor de la Universidad de los Andes y exdirector científico del Instituto Humboldt nos dice que: No podemos reducir la estrategia solo a áreas protegidas; debemos mantener y recuperar las funciones ecológicas para el bienestar y hacer las suficientes transiciones socioecológicas.
El desafío más grande es ordenar la propiedad de la tierra para desconcentrarla, dar seguridad y claridad a los derechos de propiedad y mejorar el uso productivo, para lo cual es indispensable hacer un nuevo catastro y subordinar el registro a este, al revés de lo que hoy ocurre.
Así es posible evitar el absurdo ‘Tierra Bomba‘, en Cartagena, una de las estructuras de propiedad más antiguas del país, donde hay 1.640 hectáreas en el catastro y 6.400 acreditadas como derechos de propiedad en el registro de instrumentos públicos. Así pasa en muchos lugares y rara vez coinciden los linderos y áreas en el catastro y el registro.
Fortalecer integralmente el proceso de paz. La sostenibilidad o resiliencia de las ciudades no se logra de los muros de las ciudades hacia adentro, sino a través de construir relaciones de solidaridad, equidad y reciprocidad entre el medio ubano y el medio rural, de manera que las comunidades del campo puedan contar con las condiciones necesarias para ejercer el derecho a la vida con calidad.
